Ducharse cada día suele ser un ritual sagrado para muchas personas, ya que implica un momento de relajación y hay quienes prefieren bañarse con su música preferida y antes de dormir para que el cuerpo esté en calma.
Sin embargo, un reciente estudio realizado por la Universidad de Harvard asegura que la darse una ducha todos los días puede provocar que a piel se seque, llegando incluso a causar irritación, picores e infecciones. Recomiendan también que los lavados duren menos de cinco minutos.
Además, la investigación señala que lo ideal sería tomar cuatro duchas por semana.
A menos que una persona esté sucia, sudorosa o tenga razones puntuales para bañarse diariamente, los expertos de Harvard sugieren que ducharse varias veces por semana es suficiente.