Ducharse cada día suele ser un ritual sagrado para muchas personas, ya que implica un momento de relajación y hay quienes prefieren bañarse con su música preferida y antes de dormir para que el cuerpo esté en calma.
Además, la investigación señala que lo ideal sería tomar cuatro duchas por semana.
A menos que una persona esté sucia, sudorosa o tenga razones puntuales para bañarse diariamente, los expertos de Harvard sugieren que ducharse varias veces por semana es suficiente.
